viernes, 31 de octubre de 2014

Es caro llevar un estilo de vida saludable?

Al escribir sobre mi decisión de llevar un estilo de vida fitness, he visto comentarios que dicen que necesitás "Dinero" para llevar un estilo de vida saludable. Yo insisto en qué lo primordial que necesitás es:

-Determinación-Disciplina-Organización

¡Comer Sano y Ejercitarte! (de verdad)

Te voy a demostrar que NO es caro llevar un estilo de vida saludable:

Muchos de nosotros almorzamos fuera de casa por el trabajo. Yo, por ejemplo, traigo comida de mi casa y me sale más económico y saludable, pero me organizo desde el día anterior. Cuando se me hace difícil, tengo que salir a comprar almuerzo. La cuestión está en nuestra decisión de dónde y qué comprar. Opciones hay muchas, podés comprar desde tajadas con queso, hamburguesas, pizzas, o ir a un BUFFET. Yo elijo lo último. En el buffet podés escoger un buen pollo a la plancha, verduras, tortilla, y ensalada. No pido los famosos "refrescos naturales" (te ahorrás al menos 15 córdobas, si lo ves desde ese punto), llevo mi botellita de agua (que relleno unas cuantas veces) y no pido postre (otro ahorro si llevas este estilo de vida ;)). Si te toca almorzar en un restaurante, elije uno que tenga variedad en el menú, no te vayas al que tenga solo hamburguesas, o solo pizza, y elegí los platos asados o a la parrilla, cambiá las papas por vegetales y más ensalada (usualmente te dan esa opción) y pedí un vaso de agua en vez de ese té de limón que llega a tener hasta 40 gr de azúcar!

Prepara tus meriendas previamente. A media mañana y media tarde, nos da hambre y es normal. Pero que comemos? Por lo que veo diariamente en mi trabajo, la gente usualmente compra una gaseosa y un pancito, o un jugo y unas galletas, un quesillo, un té y empanadas. Si tan sólo cambiáramos ese hábito y nos trajéramos una manzana al trabajo y tomamos de nuestra botellita de agua: gastaríamos menos o igual que lo que gastamos en chucherías y estaríamos comiendo saludable. Es increíble pero una manzana y un puñadito de maní (que es barato) nos aporta más nutrientes y nos hace quedar más satisfechos.

Ir a un gimnasio es caro y/o aburrido. Estoy clara que probablemente el gimnasio no sea para todos, pero al menos intentá ir unos meses solo o acompañado (pero sin perder el tiempo platicando) y tratá de recortar otros gastos que no son necesarios, como esas salidas en la noche todos los fines de semana, o esas grandes comidas en restaurantes. Recordá que el gimnasio es una inversión para tu salud presente y futura. Y si de verdad no es para vos o no está en tu presupuesto, levantate temprano y salí a correr al menos por 40 minutos. Te dará energía para iniciar el día y no te cuesta nada.


Como dice el lema de FitClub Nicargua, el gimnasio al que asisto y recomiendo: 

#NoMásExcusas





jueves, 23 de octubre de 2014

"Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que decimos"

"Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que decimos" (Anónimo)

Lo que nos condena a tener una mala relación de pareja es nuestro trato hacia la persona que "amamos". Y digo "amamos" entre comillas porque amar verdaderamente no nos permitiría lastimar a esa persona. Las frases a continuación son utilizadas por personas que no saben como controlar sus emociones negativas o sus enojos. Evita que salgan de tu boca, porque una vez afuera no se pueden borrar.

Siempre.../ Nunca...

Evita generalizar un problema o una acción. Es muy común escuchar de una pareja enojada: "Vos nunca me escuchás" "Vos siempre hacés lo que querés". Estas afirmaciones suelen hacer que nuestra pareja se sienta atacada y reaccione a la defensiva. Lo mejor es particularizar la acción y decir algo como esto "Lo que te tengo que decir es importante para mi, podríamos hablar un momento por favor?" o "La verdad me importas mucho y no me gustaría que hicieras eso, sentémonos a platicarlo bien"

Eres como tu padre/madre

Si estás a punto de sacar a luz los peores rasgos de su familia, mejor detente. Piensa bien antes de hablar. Si ya es bastante feo escuchar que te estén diciendo que no haces las cosas bien, es tres veces peor escuchar que tu ser querido no tiene el menor respeto por tu familia. Eso nunca se va a borrar.

Si de verdad me quisieras, harías...

El chantaje, la manipulación...nada de eso va a llevarte muy lejos. Puede que consigás lo que querés una vez, pero estas prácticas van a ir deteriorando la relación. ¿Has pensado en como se siente tu pareja con lo que le pides hacer? Lo mejor que podés hacer es sentarte a platicar con tu pareja, llegar a un acuerdo en donde ambos se sientan cómodos, y no exigir nada en nombre del amor. Recordá la persona que ama no exige nada a cambio, uno da sin esperar recibir. 

Sos un/a...(palabra ofensiva)

Puede que estés molesto, pero tenés que recordar que la persona que tenés de frente (o al teléfono) es tu confidente, tu amigo/a, la que va a estar siempre para vos en todo momento, la persona que escogiste, con la que compartís tu vida...Recordá que la base de toda relación es el mutuo respeto. 

La ropa ya no te queda como antes / Estás más gordo/a

Te aseguro que tu pareja también lo debe notar. Te has preguntado si tiene algún problema y lo está escondiendo en la comida? Lo más recomendable es platicar con el/ella, no sobre su cuerpo, pero sino como se siente, seguro que te darás cuenta que es lo que pasa y podrás ayudarle. También pueden intentar involucrarte. Proponé que ambos empiecen a comer saludable, preparen meriendas saludables para llevar al trabajo, hagan juntos la comida del fin de semana en vez de ir por comida chatarra, acompáñalo/a a caminar por el parque...

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Las palabras tienen más fuerza de lo que nos podemos imaginar y muchas veces cuando nos enojamos no sabemos medir lo que decimos. Existe un proverbio árabe que dice "Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas". A veces es mejor quedarse callados y pensar con la cabeza fría que decir disparates que suelen marcar una relación negativamente. Como mi papá suele decir "el que mucho habla, mucho se equivoca".

¿Qué opinas? Te quiero escuchar!








miércoles, 15 de octubre de 2014

Encontrando mi verdadera motivación para estar en forma

Es común en la vida de cualquier mujer encontrar motivaciones pasajeras para estar en forma. 

Muchas veces lo que nos motiva a hacer ejercicio, dieta y establecernos la meta de estar "fit" es  un muchacho, las vacaciones de verano que se acercan, o en mi caso un concurso de belleza...Si tu motivación es cualquiera de éstas, tu meta puede ser alcanzada, pero muy difícilmente mantenida por toda una vida. 
En todos los casos anteriores, la motivación depende de la percepción que otros tienen sobre uno mismo. Sin embargo, se necesita una voluntad interior para lograr cualquier propósito, incluyendo un cuerpo de 10.  Y créanme, es más fácil decirlo que ponerlo en práctica.

Hace unos años, me tocó entrenar bajo un régimen estricto que yo misma me establecí. Tenía como meta tener un cuerpo torneado para la competencia de Miss Universo. No sé qué opinarán ustedes, pero a mi parecer logré mi meta. 

Sin embargo, Miss Universo acabó y con ello mi motivación principal de mantener un cuerpo torneado desapareció. 
No voy a mentirles, regresé del concurso y me dije a mi misma: tengo que comer de todo lo que me he perdido este año - error número 2 (el error número 1 fue tener únicamente una competencia como mi motivación). Después de dos semanas de estar de haragana y no ir al gimnasio, vi como todo mi esfuerzo estaba desapareciendo y me frustré. Entonces retomé el gimnasio, pero no con la misma disciplina ni voluntad de antes – error número 3 – hacer ejercicio sin disciplina es muy parecido a no hacer ejercicio, y más si tu cuerpo está acostumbrado a una rutina rigurosa.

La verdadera motivación.

No hace mucho tiempo fue que encontré mi verdadera motivación – y no me da pena admitirlo. La verdadera motivación nace de adentro y son las ganas de querer estar saludable. Una vez decidida, no hay nada que te pueda detener. No hay una clave para encontrarla, pero si seguís estos puntos estoy segura que iras por buen camino:

Analizá tus puntos débiles – ¿qué estas desayunando, almorzando, cenando, merendando? ¿qué te impide llevar un estilo de vida saludable? ¿buscás excusas para faltar al gym?
Sé consiente – una vez que analizaste en qué áreas estas fallando, tenés que estar realmente consciente de que tenés que cambiar tu estilo de vida.
Alejáte de todas las comidas que no te aportan ningún beneficio – seamos realistas, si a penas has pasado la fase de analizar tu alimentación, no estás listo para poner a prueba tu fuerza de voluntad. Lo que te recomiendo es preparar tus comidas del día en casa (si salís a trabajar todo el día) y llevarlas en una lonchera, incluyendo meriendas. Incluí en tu alimentación  pescado, pechuga de pollo o pavo, avena, almendras, yogurt, granola, manzana verde, leguminosas, y mucha agua. 
    Entrena fuerte y sé constante – para que tu esfuerzo valga la pena, tenés que llevar a cabo un entrenamiento de alta intensidad, sino no verás cambios. Recordá hidratarte con agua antes, durante y después del entrenamiento. Evita las bebidas deportivas, pues tienen mucho sodio.

·         Enfócate en el resultado y en mantenerlo una vez alcanzado – recordá que estar en forma es un estilo de vida y no una meta pasajera.